Desarrollo

Foto-confiteria-años-40De la mano de D. Rafael Galván Gómez arranca la segunda generación de maestros confiteros de nuestra empresa. En esta época quedarán fijadas definitivamente las fórmulas de siempre de La Estepeña. Se consolida la marca a nivel regional y nuestros productos comienzan a gozar del favor del público que los identifica como productos de alta calidad y excelente acabado.

El pequeño obrador y confitería familiar es el punto de reunión de toda la familia, es aquí donde las futuras generaciones de la familia aprenden los secretos de nuestro maestro y se empapan de su buen hacer.

De este tiempo son los productos que incorporan el chocolate en su composición. Y de la mano de D. Rafael nacerán nuevos productos como el naranchoc, las estepeñitas, los balineses… una auténtica revolución en su época. Estos productos que fueron adelantados a su tiempo son hoy la base de nuestra colección de productos de chocolate.